EL CONFINAMIENTO POR LA PANDEMIA Y CAMBIOS EN LA COMUNICACIÓN DURANTE LAS CLASES EN LÍNEA

 

El trabajo presentado a continuación trata de una encuesta que se realizó a los jóvenes de entre 15 y 18 años de edad en México durante el 2021 con el fin de indagar acerca de cómo han llevado a cabo la comunicación durante la pandemia por Covid 19, si se han sentido agusto con esta modalidad de clases, las causas y consecuencias que trajo consigo este tipo de cambio en comunicación e interacción social. Cabe destacar que la encuesta fue realizada a 100 estudiantes, principalmente de bachillerato.

Se espera que la muestra obtenida haya sido suficiente para que los estudiantes logren sentirse identificados con los resultados o al menos compartan algunas respuestas en común.


INTRODUCCIÓN

La presente encuesta de opinión se creó con el fin de indagar acerca de cómo los estudiantes de entre 15 y 20 años han cambiado la forma de comunicarse con sus compañeros de clases, profesores e incluso con sus familiares durante las clases en línea como consecuencia de la situación epidemiológica por COVID-19. El tema es relevante ya que en diversos medios se ha hecho saber que a la mayoría de los estudiantes no les gusta la nueva modalidad, por lo que se quiere saber si esta tendencia aplica para la población a la que se le realizó la encuesta. Todo esto mediante una investigación previa sobre el tema, el conflicto, y una observación a los adolescentes a través de los medios de comunicación masiva, para así plantear las cuestiones que ayuden a analizar el tema y destacar cuál es la verdadera opinión de los alumnos respecto a cómo adaptan su comunicación en la educación a la nueva normalidad por COVID-19.

Además, se busca analizar cómo la población estudiantil se ha adaptado a las clases en línea y a esta modalidad de trabajo, las ventajas y desventajas que trajo consigo, y por último mostrar el cambio que hubo desde antes de la pandemia, durante ella y mientras el ahora esperado próximo regreso a clases, así como las causas, las consecuencias y los problemas que se presentan en la diversidad de comunicación.

Cabe destacar, que los profesores y muchas veces los padres son elementos fundamentales para que los alumnos tengan un progreso en la comunicación tanto en clases presenciales como en línea y adquieran los aprendizajes. Sin embargo, los alumnos son los únicos que tienen el último criterio acerca de los aprendizajes que adquieren y de cómo muestran sus aprendizajes.

La encuesta se aplicó a alumnos principalmente de CCH Azcapotzalco ya que fue publicada en grupos de la escuela y con amigos de grupos anteriores y presentes que cursan en el Colegio, sin embargo, también hubo participación de estudiantes de otras escuelas como un Cetis de Tultitlán debido a que fue enviado a amigos de la secundaria y primaria que cursaron conmigo, a primos que cursan en Bachilleres de Naucalpan, escuelas de Cuautitlán Izcalli, una del Estado de Hidalgo y 4 amigos de redes sociales del Estado de Veracruz; dando un total de 100 compañeros estudiantes principalmente de 17 años que cursan el bachillerato y que viven en el Estado de México. Así que se espera que la mayoría de los jóvenes que puedan leer el trabajo puedan sentirse identificados con los resultados que se obtuvieron.


DESARROLLO

De acuerdo con las investigaciones realizadas tanto en los medios web como en la encuesta realizada y de la cual se está hablando, se puede ver claramente que la comunicación entre profesores, estudiantes y padres de familia cambió por completo debido a la pandemia. Desde el mes de marzo que se empezó con un supuesto “adelanto de vacaciones”, la comunicación directa y presencial entre los docentes, los alumnos y los padres de familia se transformó en una comunicación virtual a través de un intercambio de correos electrónicos, llamadas por aplicaciones digitales y videollamadas en reuniones grupales y pocas veces se tiene tiempo para un alumno de manera individual como se podía en clases presenciales. La mayoría de los alumnos no encienden sus cámaras, por lo que sus profesores no pueden identificarlos, no saben siquiera si los alumnos se encuentran atentos a las clases, se opta a no dar todas las clases como lo marcaba el horario en las clases presenciales debido a que es incómodo estar tanto tiempo frente a un dispositivo, porque tanto los profesores como los alumnos ocupan el “tiempo libre” para otras actividades que cambiaron la rutina que se tenía durante las clases presenciales.

Todas estas faltas de comunicación se ven reflejadas en la salud tanto mental como física que experimentan los jóvenes. La salud mental se refiere a trastornos alimenticios, ansiedad, depresión, estrés, cambios de ánimo, trastorno obsesivo-compulsivo, entre otras; mientras que en las enfermedades físicas nos referimos a la enfermedad “de moda” el Coronavirus, sobrepeso, obesidad, anemia, deshidratación, desnutrición, constantes infecciones en la garganta o el estómago, entre otras. Retomando: así mismo, esta falta de comunicación afecta igualmente a la socialización, tanto por parte de los alumnos, como de los padres y los profesores, pues algunas de las respuestas de los alumnos que no se sienten preparados para regresar a las clases presenciales decían que era debido a la poca socialización que creen pueda ser difícil volver a retomar, porque ahora prefieren quedarse en casa que salir a fiestas, a la calle o simplemente a realizar las actividades escolares, ya sea por ansiedad a estar entre tanta gente de la que durante mucho tiempo nos desadaptamos, por el miedo a contagiarse de COVID-19, porque así como fue difícil y llevó su tiempo el adaptarnos a las clases en línea, volverá a ser difícil tener que volver a cambiar los hábitos y horarios para tener que volver a adaptarse a los cambios a la educación presencial como lo era antes del confinamiento, y aunque a diferencia del cambio de presencial a en línea, este esperado regreso es algo que ya conocíamos, pero que aún así llevará su tiempo.

Otro de los problemas que ha tenido que enfrentar la comunidad ha sido la modernidad para adaptarse a los medios de comunicación que se utilizan para tomar las clases en línea, desde profesores o alumnos que no sabían usar ciertas aplicaciones como Zoom, Teams, Classroom, Meet, Hangoust, entre otras. El buscar nuevas formas de interactuar con los alumnos para hacer más llevadera la clase, el implementar nuevas estrategias de aprendizaje para no aburrir y que son totalmente diferentes a las de clases presenciales. El obtener los medios para conectarse con los cuales muchos no contaban, tales como una computadora, un teléfono celular e incluso una conexión a Internet que son indispensables en cada alumno y en cada profesor, ya que antes se podía acudir a un café Internet para realizar alguna investigación o trabajo, y si ahora fuera así pasaríamos todos el día dentro de un café Internet y siempre estarían demasiado llenos como para mantener la “sana distancia” que deberíamos mantener debido a la COVID.

De acuerdo con la UNESCO (2020), más de 861.7 millones de niños y jóvenes en 119 países han dejado la escuela o ha tenido problemas en ella debido a la educación en línea, pues no cuentan con los medios para comunicarse con sus profesores durante esta nueva modalidad, ni las Tecnologías de la Información y la Comunicación adecuadas para seguir estudiando.

Aunque en la encuesta realizada, los resultados nos indican que la mayoría cree contar con los aparatos tecnológicos para tener una buena educación en línea, esto se debe a que la encuesta fue realizada en línea y por lo tanto todos la contestaron desde un aparato electrónico, por lo que este resultado solo puede estar considerado para una población “privilegiada” ya que no se están contando a las personas en pobreza, que han dejado la escuela y de lugares en los cuales no se dio a conocer.

Una consecuencia más de la mala comunicación que se tiene en las aulas virtuales es el entregar por entregar y no por aprender, pues en los medios y en la encuesta se ha podido observar que los aprendizajes no han sido aprendidos lo suficiente como para deducir que la educación en línea es mejor, y mucho menos más óptima que las clases presenciales. Además de que muchos de los alumnos no realizan sus actividades, tareas o exámenes ellos mismos, si no que pagan para que alguien más los haga por ellos y logren obtener una mejor calificación o porque no tienen tiempo o simplemente no quieren hacerlo.

La mayoría de los alumnos encuestados dijo que la comunicación con sus profesores ha sido peor y se han dado suficientes motivos del porqué ha sucedido, entre ellos está principalmente el no contar con aparatos electrónicos y el que los profesores no los conozcan tanto en su personalidad como en su manera de aprendizaje que bien se podía hacer durante las clases presenciales; con sus compañeros también ha sido peor debido principalmente a la mala socialización que se ha tenido; sin embargo, con la familia ha sido todo la contrario, pues la misma cantidad de personas pertenecientes a la mayoría indicaron que la comunicación con sus padres o con las personas con quien viven ha cambiado para bien y que sigue siendo igual, debido a que es con quien más se está en casa y con quien se tiene mayor interacción. (Ver gráficas 1, 2 y 3).

¿Consideras que la forma de comunicación con tus profesores de clases presenciales y de clases en línea ha cambiado?


Gráfica 1




¿La comunicación con tus compañeros de clase de este periodo escolar es mejor o peor que con los del ciclo escolar pasado?


              Gráfica 2




Debido a las clases en línea por el confinamiento, ¿la comunicación con las personas con quien vives ha cambiado?     


    Gráfica 3


CONCLUSIONES

Respecto al análisis realizado sobre las investigaciones previas a la encuesta y ésta última, se puede concluir que en definitiva, la educación presencial y la educación a distancia no son lo mismo y nunca lo serán, ya que a pesar de que las tecnologías sigan avanzando siempre habrá solo una población más privilegiada que otra, además de que el ser humano es un ser que nació para interactuar con los demás y de manera nata siempre buscará la ayuda de un otro o un algo que lo haga razonar y aprender, pues por sí solo no podrá hacerlo nunca. Sin embargo, durante este confinamiento nos hemos dado cuenta que ya no sólo necesitamos de las personas y los objetos, si no que también de nosotros mismos, de nuestra actitud y resiliencia para afrontar las diferentes situaciones que se nos han presentado durante este último año dos meses que hemos pasado en confinamiento y sin asistir a las clases en línea.

Además, se logró el objetivo de este proyecto que era indagar acerca de las clases en línea para saber si al grupo de encuestados aplicaba la tendencia de saber si les gustaba o no asistir a clases en línea, pues se pudo observar que a la mayoría de la muestra de alumnos no les gusta la modalidad de las clases en línea porque la comunicación con sus profesores y compañeros no es igual que como lo era en presenciales, algunos no tienen los medios de comunicación o los aparatos electrónicos adecuados para conectarse y los aprendizajes no se lograron alcanzar en este modalidad por lo que, entonces se puede decir que la tendencia de las redes sociales y demás medios sobre la inconformidad del encierro y de las clases en línea es real.


REFERENCIAS


ANEXOS

Trabajo elaborado por Cuevas Hernández Daniela Michelle para Taller de Comunicación II, CCH Azcapotzalco-UNAM.
Grupo 613. Profesora Leticia E. Santa María Gallegos. Mayo de 2021.
Para ver el informe completo consultar en: https://drive.google.com/file/d/1FyN8sVoOkGJLTtDd-Wy4E8H9KUcJW0wV/view?usp=sharing

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