¿Cómo ha afectado la COVID-19 a la educación?

El cambio en la Educación y la Salud mental

Alonso Cristina, CDMX

Alrededor de Marzo del año 2020, la educación tuvo que cambiar drásticamente por la pandemia COVID-19, esto afectó a todos los estudiantes alrededor del mundo, ya que ahora no solo tenían que hacer los trabajos de las clases sino también aprender cómo funciona cada plataforma para poder tener el mejor rendimiento durante el ciclo escolar.

Todo el cambio que hubo en la educación provocó problemas en los alumnos, no solo en su salud física por la falta de actividad o movimiento, sino también en la salud mental.

Recuperado de: https://gaceta.cch.unam.mx/es/se-adaptan-las-clases-en-linea


La Educación 

La presencia de alumnos en aulas, charlando y resolviendo ejercicios, los maestros impartiendo su clase, resolviendo dudas y platicando con sus compañeros era lo que hacía a las escuelas un lugar lleno de vida, aunque son establecimientos especialmente diseñados para impartir clases, no son nada sin las personas que regularmente asistían a clases.

La educación presencial, de cierta forma, era más fácil, ya que las tareas no eran tan pesadas como ahora, había una mejor comunicación con los maestros, tanto en la explicación de la clase o al exponerles las dudas que surgieron de acuerdo al tema,  se podía ver a los amigos y hasta desayunar con ellos si se daba la oportunidad, además de que entre clases normalmente se tenía tiempo libre para caminar o ir a comer algo y los estudiantes tenían una rutina diaria más definida que ahora, lo cual beneficiaba tanto a la vida académica como la personal.

Cuando comienza la pandemia y se cierran las escuelas, tenía que haber una adaptación rápida para que los estudiantes no se quedaran atrás con sus estudios, entonces se determina que la educación tendrá que ser a distancia, por medio de la televisión y plataformas de videoconferencias, como lo son Zoom, Microsoft Teams o las diferentes aplicaciones de Google (Hangouts, Classroom, Meet, etc.). 

Según la UNESCO, más de 861.7 millones de niños y jóvenes en 119 países se han visto afectados al tener que hacer frente a la pandemia global que nos ha sacudido. 

Claramente, al inicio se pensó que esto solo duraría unas pocas semanas ya que la pandemia se controlaría, pero casi un año después podemos observar que no fue así, y probablemente aún nos falte tiempo para volver a la normalidad que antes se tenía.

No solo hay que considerar la adaptación tan rápida como uno de los problemas de esta nueva modalidad, sino también el aprendizaje de los alumnos, ya que en clases presenciales había la posibilidad de aprender gracias a que en el aula solo estaba el maestro, el alumno y el pizarrón, en estos tiempos ya no solo son los anteriores tres, sustituyendo el pizarrón por una pantalla, ahora hay más distractores como el celular, redes sociales, televisión e incluso la misma familia haciendo algo de ruido.

Otra de las desventajas u obstáculos de la educación en línea o a distancia es que es  difícil tener una rutina fija, esto por factores como el exceso de tareas que se dejan o que no hay tiempo entre clases. Además, no todos los estudiantes tienen acceso a aparatos tecnológicos por donde tomar clases o internet, por lo que requieren ir a un Café Internet para tomar sus clases y hacer tareas, lo cual implica un gasto extra.


La Brecha Digital 

Según el World Economic Forum, sólo alrededor del 60 % de la población mundial tiene acceso a la red. Generando que muchísimas instituciones busquen soluciones provisionales a esta crisis, tales como el sistema educativo mexicano, que fuera de colegios privados o facultades universitarias, no acogió la implementación de aprendizaje en línea para el sector público. Según un estudio de la Oficina en México del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el sistema de educación “en línea” que instrumentó la SEP dejó fuera al 55.7% de los hogares y sus niños 

Además, en el caso de México, sólo el 44.3% de los hogares cuenta con equipo de computación y únicamente 56.4 % tiene conexión a Internet. En el ámbito rural, las cifras son considerablemente menores: 20.6 % y 23.4 % de los hogares cuentan con computadora y con conexión a internet, respectivamente.

La brecha digital continúa expandiéndose a medida que los estudiantes en sectores vulnerables siguen quedándose atrás en su aprendizaje, pero no solo esto, los estudiantes también pueden llegar a sentirse excluidos socialmente ya que no están en constante comunicación con sus compañeros, suponiendo que pudieran acceder a clases por medio de algún Internet público, lo que puede contribuir al estrés o ansiedad que ya estaban previamente comenzando a desarrollar tan solo con las tareas.


La Salud Mental 

Este cambio en la modalidad en la que se imparten las clases, en donde se dejan trabajos más pesados o en mucha cantidad y la diferencia de la situación en cada uno de los estudiantes, ha tenido mucho impacto en la salud mental de todos los estudiantes, provocando estrés e incluso ansiedad, éstas siendo las más frecuentes.  

Estos cambios tan repentinos y drásticos en la salud mental de los alumnos pueden provocar adicciones, depresión y problemas para socializar, lo cual claramente afectará su vida futura, no solo en el ámbito académico. 

La pandemia en sí aumentó el estrés, lo que se complicó al no tener los respaldos regulares, y su impacto en la capacidad de los padres de trabajar, señaló Kathleen Ethier, directora de la división de salud adolescente y escolar de los CDC.

"Ha provocado mucho estrés a los niños. Observamos una reducción en la actividad física, que sabemos que se asocia no solo con la salud física, sino también con la salud mental. Se notó una reducción en el tiempo que pasan con los amigos, y sabemos que, para los niños, la interacción social es importante. Creo que vemos todo esto en los hallazgos relacionados con una mala salud mental", mencionó.

Igualmente, el psicoterapeuta Homero Soto destacó que el uso excesivo de la computadora y el encierro traen consigo problemas de ansiedad, estrés y depresión; e indicó que los niños requieren rutinas diarias y espacios de tiempo para jugar y hacer ejercicio.

Aunque las clases virtuales son solo uno de los factores que contribuyen a estos problemas de salud, se podría decir que es el más importante, sobre todo por la edad de los estudiantes, ya que están en pleno desarrollo social, aunque vayan a la universidad, donde a pesar de ser mayores de edad, se sigue impulsando la socialización mediante el trabajo en equipo. 

Es importante tomar en cuenta que de ser necesario hay profesionales con quienes acudir para mejorar esta situación, también se pueden realizar actividades como ejercicio físico, tomar siestas, organizar tiempos y actividades o tareas para hacer esto un poco más llevadero.


El cambio; Ventaja o desventaja

Por los factores considerados anteriormente se podría decir que efectivamente, el cambio de modalidad trajo consigo más desventajas que ventajas, pero también hay que resaltar algo que por obviedad beneficia a un sector de los estudiantes, lo cual es la seguridad de no tener que usar el transporte público y/o arriesgarse a un daño a su integridad por causa de los asaltos o violencia que hay en todo el país. 

También se podría mencionar que los estudiantes se encuentran en una comodidad, donde podrían tomar su clase en cualquier tipo de ropa, si se lo permite su respectiva institución, estar sentados en algún lugar cómodo y en la posición que deseen.

Igualmente se tiene una mejor alimentación en muchos de los casos, ya que al estar en su casa pueden comer algo preparado por ellos mismos o su tutor, en vez de optar por ir a comprar botanas o comida frita, las cuales cabe mencionar que no tienen los nutrientes necesarios o básicos para la buena salud y rendimiento del estudiante.

Aunque, como vimos, esta modalidad tiene partes buenas, debemos destacar que presenta demasiadas complicaciones, y no solo es del lado técnico.


Deficiencia en el sistema educativo reflejado en la educación en línea

Me parece que toda la población tenemos claro que la Educación en México no es perfecta, tan solo el Sistema Nacional Educativo (SEN), que tiene en sus lista a 33 millones de alumnos, enfrenta deficiencias en cobertura, conocimiento, infraestructura y pérdida de tiempo de maestros, así lo revelan diversas pruebas y métodos para medir la calidad en el aprendizaje.

Estudios sobre la cobertura del SEN indican que la educación básica del país está alcanzando una cobertura universal, no así en la educación media superior y superior, pues la cobertura es baja y no equitativa, ya que la población más pobre tiene menos posibilidades de acceder.

Los resultados de las mediciones del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos en 2016 (PISA, por sus siglas en inglés), muestran que el sistema educativo mexicano, sigue privilegiando la transmisión de conocimientos con énfasis en la memorización de datos y hechos a diferencia del desarrollo de capacidades y competencias.

Ahora, si estas cifras eran dadas en las clases presenciales, imaginemos como empeoraron por la modalidad a distancia, empezando por la desigualdad, como ya lo vimos, esta desigualdad sigue presente y se seguirá expandiendo.

Incluso la Ministra de Educación, Isabel Celaá, mencionó que la enseñanza online ‘no funciona’ para educar ni sustituye los aprendizajes presenciales o la socialización.

Realmente ni los estudiantes ni los maestros están preparados tecnológicamente o disponen de lo necesario para un cambio satisfactorio y completo para pasar completamente a clases en línea, incluso la mayoría de veces los libros o textos no están adaptados a un medio virtual.

Aunque los maestros y estudiantes no son completamente culpables de esto, ya que hay casos en donde no se han suministrado suficientes recursos e información para que las clases sean de buena calidad y en realidad haya interés y aprendizaje. Los maestros normalmente tienen que conseguir sus propios medios para poder brindar su conocimiento, como teclear todos los materiales que quieran dar o contratar a alguien para que les de cursos de como manejar las plataformas. 

Cabe mencionar que al estar acostumbrados a un sistema en donde todo es memorizado y no comprendido también afecta en la nueva modalidad, ya que los estudiantes no llegan a prestar atención por diversos factores o distractores, escudándose en que más tarde se subirán las diapositivas o la clase quedará grabada. 

En cuestión de los exámenes, aunque nuestro sistema enfatiza la memorización sistemática de información, en esta nueva modalidad muchos estudiantes no se molestan ni en memorizar los temas, tan solo copian de sus otros compañeros o de internet, lo que claramente afecta su formación académica.

Toda esa desmotivación por parte de los alumnos también afecta a los docentes, ya que en palabras de uno de ellos, se siente como si le estuviera hablando a una pared, ya que cuando se pregunta algo nadie contesta o pregunta sus dudas al final de las clases.

Hay que destacar que este cambio no fue fácil para ninguna de las dos partes, por las situaciones anteriormente mencionadas, debemos tratar de ser empáticos el uno con el otro para poder mejorar un poco el Sistema de Educación.


La opinión de los Estudiantes 

Se les hizo una pequeña entrevista a 10 jóvenes, quienes son estudiantes de secundaria, preparatoria y universidad, acerca de este cambio en la educación y cómo se sentían al respecto; estos son los resultados generales que se obtuvieron:

Al preguntarles el cómo eran las clases presenciales para ellos todos coincidieron que eran muy buenas, esto por la convivencia o interacción social que había, la facilidad para aprender gracias a que se veía al profesor cara a cara, sus clases eran más interactivas y con menos presión. 

También mencionaron que lo que más extrañan de estas es la convivencia con los compañeros y a sus amigos, lo cual realmente es obvio ya que no es lo mismo estar en frente de tus amistades y hablar sobre algún tema a hacerlo por mensaje de texto, ya que aunque se puede ver como una forma fácil de comunicarse, no se vive la experiencia completa de ver las expresiones, escuchar una respuesta más real y escuchar el tono en el que se dice.

Al hacerles la pregunta de cómo son las clases en línea para ellos, la respuesta fue contraria a la de la primer pregunta, hay falta de interacción, tanto con otros alumnos como con los maestros, lo que provoca falta de aprendizaje, no hay suficiente tiempo para hacer actividades personales, justo por el exceso de tareas y definieron esta modalidad con las siguientes palabras: compleja, tediosa, estresante, mala, aburrida y pesada.

La interrogante sobre las ventajas y desventajas que se ven con esta modalidad  puede ser resumida fácilmente, ya que todos dieron prácticamente las mismas respuestas. Como ventajas dijeron que no se tenían que levantar temprano, hay mayor seguridad y comodidad, más acceso a fuentes de información y comienzo de desarrollo de aprendizaje autónomo. Mientras que en desventajas mencionan las fallas técnicas, falta de interacción social, estrés y presión por las tareas, los profesores no explican y problemas en la salud general.

Cuando se les preguntó qué modalidad preferían, nueve de los diez entrevistados mencionaron presencial, y la única excepción no tiene preferencia, ya que mencionó que hay que aprender a adaptarse a todo.

Las razones por las cuales prefieren la modalidad presencial por la convivencia, el ambiente, la motivación que generaba estar rodeado de amigos dentro de la institución, el entendimiento de los temas, de cierta forma eran más responsables, el desenvolvimiento en clase y porque durante el periodo que se lleva trabajando a distancia llegaron a desarrollar problemas en espalda y rodillas y empeoró la salud mental.


Un reto a superar

Como ya lo vimos, este cambio en la forma de asistir a clases trae consigo muchas complicaciones, no solo en la cuestión de la escuela o aprendizaje, sino también en la salud de los jóvenes, pero para hacer que esta situación mejore debe haber compromiso por parte de los alumnos y los docentes, en donde haya una buena relación y se haga lo posible para que exista un aprendizaje y tal vez buscar la manera de dejar menos trabajos, solo así podremos acostumbrarnos y enfrentar con buena cara a este nuevo estilo de vida que la pandemia trajo consigo.

Recuperado de: https://mitsloanreview.mx/free/covid-19-el-reto-mas-grande-de-la-historia/



 «Trabajo elaborado para Taller de Comunicación II, CCH Azcapotzalco-UNAM. Grupo 613. Profa. Leticia E. Santa María Gallegos. Mayo de 2021.»

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